Enorme alegría siente el corazón cuando por
iniciativa de jóvenes colombianos el mundo entero se solidariza con
el deseo que tiene la inmensa mayoría del pueblo colombiano al
levantar hoy las manos reclamando el derecho que un grupo
minoritario de Colombia nos ha arrebatado como lo es la Paz.
Me emociona escuchar a todo un pueblo diciendo que las Farc, que el
ELN y que los Paras no nos representan. El corazón se llena de
esperanza cuando siente que son precisamente los jóvenes quienes
rechazan el terrorismo, eso nos da un maravillosos indicador de que
tenemos Colombia para rato, que los terroristas no tienen cabida en
el corazón de Colombia, que los gobiernos que se solidaricen con
estos grupos se están quedando miserablemente solos, que su ideal
mentiroso y absurdo no es creíble, que el contenido bibliográfico
está completamente en contra del contenido real cuando en vez de
defender a un pueblo lo que están haciendo es asesinándolo. Señores
terroristas: sembrar minas antipersonales, quitar la libertad a
colombianos honestos, derribar torres eléctricas, tomarse pueblos
derramando sangre inocente, asesinando policías , madres de familia,
niños, ancianos, dejando huérfanos en todo el territorio colombiano
no es patria. Yo quiero decirles desde esta página que a ustedes
como terroristas no los queremos, yo les prohíbo que me digan que
son mi ejército, yo hago parte del pueblo colombiano y como todos
los ciudadanos de verdad les decimos que no nos representan.
En el momento que estoy escribiendo este artículo me ilusionó mucho
escuchar a Caracol y a RCN enlazados, qué grande es Colombia, qué
lindo es mi país, es muy probable el sueño de unidad.
Señores de las Farc, pensar distinto no debe ser un delito. Estamos
en contra de la violencia y Colombia está dispuesta a todo para
alcanzarla. Nunca se les olvide que hoy más de cuarenta millones de
colombianos les dice NO MAS.
Este es un acto de amor por los colombianos, agradecemos a los
países hermanos que hoy nos acompañan. Gracias a los gobiernos
democráticos por su solidaridad y su rechazo a las Farc, gracias por
esa llamada a la conciencia del mundo para que al menos, por unos
minutos, el mundo sea consciente de la realidad de Colombia.
Hoy un grito unánime por Colombia por la libertad.
Esperamos desde el corazón que esta jornada histórica tenga sus
frutos, el futuro lo reconocerá.
Que Dios nos envíe su bendición, que nos conceda su paz que hoy su
Espíritu aletee por todas la ciudades y montañas de Colombia, que
este don se aloje en el corazón de todos los hombres y mujeres de
buena voluntad y que juntos podamos DESDE NUESTRAS NATURALES
DIFERENCIA VIVIR EN PAZ.
Que la Santísima Virgen, Reina de la paz, nos ayude.
P. Omar A Bedoya Gaviria
Omantoni200@yahoo.com
Fefrero 4 de 2008