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LA CATÓLICA EN ARECIBO:
CONÓCELA Y ÁMALA
P. Omar Antonio Bedoya
Gaviria
Capellán P.U.C.P.R en
Arecibo
www.omantoni.com
Quiero hablarles de
una Institución de la que me siento muy orgulloso de pertenecer. La
Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico, Recinto de Arecibo,
es uno de esos lugares al que se debe conocer y al que es imposible
no amar.
Nuestras bases son cristianas, es Cristo el que a
través de personas inspiradas y motivadas por su espíritu de amor,
ha permitido que Dios manifieste su obra en medio de un pueblo,
suscitando líderes con claridad absoluta, que Dios es el Señor. Por
eso llegamos a la ciencia por la fe y la fe nos conduce
necesariamente a querer descubrir el maravilloso plan de Dios para
la humanidad a través de la ciencia.
En Arecibo y en las actuales instalaciones
llevamos 25 años, estamos ubicados en un lugar estratégicamente
maravilloso; puedo decir sin ningún temor que si alguien realmente
quiere estudiar éste es el lugar apropiado para hacerlo. El barrio
Santana es nuestra residencia y concretamente en frente del
aeropuerto de Arecibo y creo no es casualidad que alguien me halla
dicho “Santana nos conduce a María y el aeropuerto nos eleva hacia
Dios”. Díganme si no es una maravillosa oportunidad…
Ofrecemos una educación integral. El humanismo
cristiano nos hace pioneros en el ofrecimiento que le hacemos a la
sociedad de profesionales cualificados en el maravilloso arte de la
vida.
Maestrías, bachilleratos y carreras cortas son un
buffet de la más alta calidad y del mejor saber que pueden elegir
los estudiantes con ansia de éxito y deseos de marcar diferencias en
un mundo individualista y tecnócrata, lanzándose así al rescate y a
la reconquista del hombre.
Hemos integrado la última tecnología a nuestra
educación, estamos convencidos que debemos aprovechar lo que Dios
nos ofrece para mejorar la calidad en la enseñanza, promover
nuestros valores y mejorar la dignidad del hombre. Formamos
personas profesionales, no solo individuos competitivos.
El personal que aquí labora, no solo ofrece
servicios profesionales, sino que da la vida misma. Buscamos ser
una familia en donde no hay primeros ni segundos, cada uno tiene su
responsabilidad y su protagonismo, movidos por el Espíritu Santo le
servimos a la Iglesia y sentimos el lugar que ocupamos como la
vocación a la que nos ha llamado el Señor.
La Santísima Virgen Maria camina con nosotros,
ella es nuestra madre y maestra, nos lleva siempre de la mano hacia
su hijo Jesús.
Católico, ven y visita la católica, si la conoces
la amarás.

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