En las últimas
décadas la mujer ha cambiado sus roles
en la sociedad. Hace unos años atrás su
rol era ser mujer y madre. Ésta lo único
que hacía era cuidar los hijos y el
hogar. En la actualidad la mujer
desempeña otros roles ya que se ha
desarrollado igual o más que el hombre.
Se han dado a la tarea de desarrollarse
profesionalmente estudiando y
desempeñando puestos importantes tanto
en el ámbito político como en el
laboral.
La
educación en la mujer ha tenido mucho
auge en los últimos años. Encontramos
actualmente más mujeres en los salones
de clases y no tan solo eso, sino que se
están desarrollando en profesiones que,
en una época, eran exclusivamente de los
hombres.
En el
ámbito político y laboral es donde más
se ha notado el cambio. Los logros que
hemos alcanzado en nuestra sociedad son
dignos de admirar, hemos ocupado puestos
que jamás nos hubiéramos imaginado
alcanzar, esto lo hemos vivido en
nuestro país cuando una mujer fue la que
dirigió para los años 2000 al 2004.
Aunque persiste la desigualdad frente a
los hombres en algunos puestos, como por
ejemplo los puestos de directores de
planta o de gerente general en la
industria, esto no ha sido impedimento
para que algunas mujeres hayan ocupado
dichos puestos y los hayan ejecutado con
gran éxito.
Todos
estos cambios han hecho que la mujer sea
más exigente y sus expectativas sean
mayores, pero también tenemos que
aceptar que todo esto ha afectado tanto
a la mujer como al hombre. Éstos han
tenido que adaptarse a dichos cambios
modificando conductas y hábitos. Si
venimos a ver el rol del hombre también
cambió porque a consecuencia de esto
ahora se comparten las tareas del hogar,
que eran exclusivas de la mujer. Además
vemos a los padres envueltos en la
crianza y educación de los hijos, lo
cual promueve una relación estrecha
entre éstos y sobre todo la ayuda que se
le está brindando a la mujer al
compartir los compromisos de la casa en
todo el sentido de la palabra.
Todo esto
nos lleva a reflexionar en que el hombre
y la mujer son un complemento, para eso
Dios los creó para estar unidos. No
importa el nivel que obtengamos en la
sociedad ambos deben tener la suficiente
madurez para apoyarse y alcanzar la
plenitud. El conjunto de todo nos
llevará a obtener una familia completa y
sana como la que tuvo Jesús llena de
mucho amor, cariño y comprensión.
Para comentarios u opinión relacionados al
tema favor de escribir a:
lymariscarrion@yahoo.com