COMO PREPARAR Y DIRIGIR
UNA REUNIÓN
I. ESTABLECE EL OBJETIVO Y LOS
MEDIOS:
El primer paso a la hora de
preparar una reunión es determinar o establecer
cuál ha de ser el propósito que ha de tener la
reunión y cuáles son los medios para poder
conseguirlo.
Estos dos aspectos que hemos
mencionado anteriormente son muy importantes.
Las actividades no son fines en sí mismas. Las
reuniones son, o han de ser, medios para
conseguir fines últimos. Las actividades, a
menos que contribuyan al logro de fines o metas,
no tienen ningún valor educativo. La actividad
por la actividad lleva al activismo. La
diferencia entre actividad y activismo es que el
último no contribuye a la transformación de la
realidad, mientras que el primero lo pretende.
Si las actividades no contribuyen
de manera clara al logro de objetivos pueden
convertirse en un factor que desmotive a los
personas del grupo y queme su disponibilidad
hacia la tarea en cuestión, en nuestro caso la
evangelización o/y el desarrollo de la fe. Esto
sucede con mucha frecuencia cuando las
actividades, por carecer de objetivos, se han
convertido en fines en vez de ser medios. Cuando
esto sucede, las actividades se enquistan y
pierden todo o buena parte de su valor educativo.
A. Objetivo:
Para establecer el OBJETIVO debes
hacerte una pregunta clave ¿qué quieres
conseguir por medio de esta reunión? ¿Qué
impacto deseas producir en la vida de los que
asistirán? Toda reunión, para que pueda
tener éxito, ha de tener un propósito claro. El
objetivo es una idea general, no es preciso que
sea muy específica, de aquello que deseas
conseguir por medio de la reunión que estás
preparando; aunque el objetivo también puede ser
más concreto.
Ya que se trata de algo bastante
general, su expresión se lleva a cabo por medio
de frases bastante generales y no necesariamente
concretas o específicas.
Ejemplos de propósitos para
reuniones podrían ser:
-
Motivar a la evangelización
-
Adorar y alabar a Jesús
-
Desarrollar la gestión del
tiempo
-
Proveer una oportunidad para invitar amigos
Si té fijas en los ejemplos verás
que todos ellos son bastante genéricos. Son
muchas las cosas que se pueden hacer dentro de
una reunión que tiene como propósito uno de los
arriba indicados.
¿Cómo se determina el propósito
de la reunión? Veamos algunas ideas prácticas:
1. En ocasiones el objetivo
te puede venir ya dado por el tipo de reunión.
Por ejemplo, si el liderazgo adulto de la
iglesia te pide que el grupo de organice la misa
del domingo por la mañana, el propósito de esta
reunión ya está establecido: adoración, alabanza
y exhortación por medio de la predicación
2.
Piensa en las necesidades de los jóvenes. Esto
es muy importante. La reunión tiene que servir
para que inviten a sus amigos o para
capacitarles para el ministerio cristiano o
cualquier otro propósito que se establezca. Pero,
por favor, no olvides nunca que la reunión es un
medio.
Pensar en las necesidades de las
personas es siempre importante. Sin embargo,
podemos afirmar, que lo es todavía más cuando
estamos organizando reuniones ya establecidas y
en las que es fácil caer en la rutina de repetir
el molde sin pensar en el propósito y los objeti
3. Ora.
Busca siempre la voluntad de Dios. Pídele
sabiduría y discernimiento a la hora de
determinar las necesidades de la gente con la
que trabajas y el propósito de la reunión que
deseas organizar.
B. Medios:
Los medios son los logros
concretos y específicos que deseas conseguir
con la reunión. Permíteme hacer un cuadro
comparativo entre propósito y objetivos
|
Objetivos
|
Medios
|
|
General |
Específico |
|
Intenciones |
Logros |
|
Amplio |
Restringido |
|
Difícil de medir |
Mensurable |
|
Indefinido |
Definido |
Si un medio no reúne las
características arriba mencionadas no puede ser
considerado como tal. La consecución de los
diferentes medios traerá como consecuencia
lógica el cumplimiento del objetivo de la
actividad. Dicho de otra manera, el objetivo se
consigue mediante el cumplimiento de los
diversos medios que se establecen.
Como siempre, un ejemplo puede
ayudarnos a entender la diferencia pero también
la relación entre objetivo y medios:
|
Objetivo:
|
Medios:
|
|
Ayudar a los jóvenes
a desarrollar una buena gestión de
su dinero |
-
Conocimiento
-
Conozcan y
comprendan las bases bíblicas de
la gestión del dinero
-
Conozcan y
comprendan la base bíblica del
diezmo
-
Conozcan y
comprendan el principio bíblico
que la gestión del dinero no
sólo implica el dinero que damos,
también la forma en que gastamos
el dinero que nos queda
-
Conozcan las
orientaciones bíblicas acerca de
cómo usar nuestro diezmo
-
Convicciones
-
Tengan la profunda convicción de
que todo lo que tienen pertenece
al Señor
-
Tengan la
profunda convicción de que sus
posesiones, sean muchas o pocas,
las tienen que compartir.
-
Tengan la
profunda convicción de que Dios
espera de ellos que ofrenden una
parte de su dinero y administren
correctamente la parte que
retienen.
|
¿Ayuda este otro cuadro
comparativo a entender de forma más clara la
diferencia y relación entre objetivos y
propósito? Espero que así sea.
Estoy seguro que habrás notado
que los medios han sido divididos en tres
categorías básicas, más bien diríamos, las tres
categorías básicas. Cuando estés en el proceso
de establecer los objetivos siempre has de
hacerte las tres preguntas clave:
q
¿Qué cosas deseo?
q
¿Qué convicciones deseo que
arraiguen?
q
¿Qué conductas deseo que
practiquen?
Ya habrás podido comprobar que
precisamente la respuesta a estas preguntas te
lleva de cabeza a los medios, que a su vez, te
ayudarán a cumplir el propósito para el cual
sirve la reunión.
II. DESARROLLA UN PROGRAMA:
El siguiente paso, tras
establecer objetivo y medios, es desarrollar un
buen programa. El programa puede ser definido
como las diferentes cosas que debes hacer para
cumplir cada uno de los objetivos. La pregunta
clave de este apartado es cómo. En
el anterior la pregunta clave era qué.
Cuando ya sabes lo que deseas conseguir, debes
plantearte cómo lo vas a conseguir. Precisamente,
para eso sirven los programas.
El programa incluirá las
diferentes actividades que llevarás a cabo
durante la reunión y que tendrán como finalidad
ayudar al cumplimiento de cada uno de los
objetivos que previamente hayas enunciado.
Pero el programa no solamente
incluirá lo anteriormente comentado. Cuando lo
desarrolles debes de pensar quién será
responsable de cada actividad o parte de la
reunión, qué recursos serán necesarios y, además,
cuándo será la fecha límite para que la
actividad esté preparada.
La buena planificación de la
reunión es la parte más dura y difícil de una
actividad. Sin embargo, si haces una buena
planificación garantizas en un grado muy alto el
éxito de la reunión. Así pues, haz tus deberes y
planifica cuidadosamente la reunión.
A continuación encontrarás un
cuadro que puede serte de ayuda para el
desarrollo de tu programa
|
OBJETIVO
|
CÓMO LO LOGRARÉ
|
QUIÉN SERÁ EL
RESPONSABLE |
QUÉ COSAS VAMOS A
NECESITAR |
CUÁNDO DEBE ESTAR
PREPARADO |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Como sé muy bien que un ejemplo
siempre ayuda, al final de este material
encontrarás este mismo cuadro desarrollado para
los diferentes objetivos que ya fueron
utilizados anteriormente como ejemplos.
III. LA EVALUACIÓN:
No olvides que una actividad
nunca está completada hasta que se haya llevado
a cabo una buena evaluación de la misma. La
evaluación tiene como finalidad, primariamente,
comprobar hasta que punto los medios
establecidos han sido logrados, sin embargo,
este no es el único aspecto que debe ser
evaluado. Entre otros, debes considerar tu
propio trabajo como líder y el de todo el resto
de las personas que hayan intervenido en la
preparación y/o ejecución de la reunión.
También deben ser evaluados otros
factores tales como los materiales, el lugar, la
publicidad para la reunión, los horarios que se
establecieron, la duración de la actividad, etc.
Por medio de la evaluación conseguiremos una
información muy importante que nos permitirá
persistir en aquellas cosas que han demostrado
su eficacia y, por otro lado, corregir aquellos
defectos o fallos que hayan impedido que los
objetivos fueran alcanzados.
IV. EL DESARROLLO DE
LA REUNIÓN
A. El maestro de ceremonias
Es importante que haya una
persona que sea el presentador, director,
maestro de ceremonias, animador o como desees
llamarle. La responsabilidad de esta persona es
guiar al grupo a través de la reunión y
asegurarse que hay un hilo conductor y una
coherencia y continuidad entre las diferentes
partes de la reunión.
El papel de esta persona es de
tremenda importancia. Como el guía de un museo
hace que las cosas que vamos viendo y visitando
tengan sentido para nosotros, de la misma manera
el director de la reunión hace que las
diferentes partes de la misma tengan sentido y
estén vinculadas de forma coherente las unas con
las otras.
Una reunión no es una sucesión de
actividades sin relación o vinculación entre sí.
Antes al contrario, las diferentes partes o
actividades que se desarrollen durante una
reunión deben estar entrelazadas de tal modo que
la suma de las mismas contribuya al logro de los
objetivos y del propósito de la reunión. Este es
el papel de animador o maestro de ceremonias,
guiar a los jóvenes a través de las diferentes
partes de la reunión, de modo que cada una de
ellas tenga sentido por sí misma y relación con
las otras.
No es una tarea fácil. Es una
tarea crucial y básica. Muchas reuniones
fracasan, no porque no estén bien preparadas,
fracasan porque la persona que la dirige es
incapaz de guiar a los jóvenes a través de la
reunión. Un buen director ha de tener en su
cabeza toda la actividad y ha de entender con
total y meridiana claridad como las diferentes
partes encajan y contribuyen a un todo.
B. El programa
1.
Actividad introductoria
Un buen programa debe comenzar
con una actividad que ayude a centrar a la
audiencia en el propósito o la dirección hacia
la que se encamina la actividad. Según sea el
propósito. Veamos ejemplos
|
Propósito de la reunión
|
Tipo de actividad
|
|
Adoración y alabanza |
Tiempo de invocación.
Ayudar a los jóvenes a darse cuenta de
la realidad de estar en la presencia del
Señor. Dirigir y enfocar sus
pensamientos hacia Él |
|
Evangelización |
Rompehielos. Actividad
divertida que permita a la gente
relacionarse entre ellos y romper las
típicas barreras |
|
Enseñanza de la Biblia |
Preparar una breve
escenificación en clave de humor, o no,
que permita ilustrar el tema y ayudar a
la gente a comenzar a pensar |
La actividad introductoria tiene
el propósito el centrar a los asistentes en el
propósito de la reunión, no lo olvides
2.
Desarrollo de la reunión
Ves desarrollando el programa de
la reunión, asegurándote, como ya hemos
mencionado con anterioridad, que hay una clara
conexión y continuidad entre las diferentes
partes que compongan el programa.
3. Aplicación
La reunión debe acabar con el
desafío a que las personas apliquen lo aprendido
en su vida y experiencia cotidiana. En algunos
casos esto no será posible dado el propósito de
la reunión. Por ejemplo, si el propósito es
únicamente compañerismo y ocio, tal vez no sea
necesario que haya una aplicación práctica. Sin
embargo, en la mayoría de los casos si lo habrá.
La aplicación, naturalmente, estará en función
del propósito y los objetivos.
V.
CONSEJOS PRÁCTICOS
Estos consejos pretenden serte de
ayuda a la hora de desarrollar o llevar a cabo
la reunión que has planificado.
A.
Duración
Se sensible a los que te escuchan.
Todos los que organizamos reuniones tenemos la
tendencia a creer que lo que hacemos es muy
importante y, a menudo, nos parece poco lo
preparado. Piensa que la gente tiene un límite
en su capacidad de aguante. Por lo general haz
caso de este principio, siempre es mejor que las
personas se queden con la impresión de que el
programa ha sido corto y quieran más, que con la
sensación de que ha sido una tortura insufrible.
B.
Ritmo
Asegúrate que la reunión tiene un
ritmo ágil, dicho de otro modo, que la sucesión
de las diferentes partes de la misma se lleva a
cabo de una manera rápida impidiendo que la
reunión sea tediosa y aburrida. Lo bueno si
breve, dos veces bueno, afirma el viejo refrán
castellano. Debe haber un buen equilibrio entre
las diferentes partes que componen la reunión, a
fin de evitar que unas monopolicen el tiempo no
dejando suficiente espacio para otras
C.
Participación
Un consejo muy importante !no
monopolices las reuniones! Esta es una tendencia
¿o habría que decir tentación? que tenemos todos
los líderes. Nos gusta participar y controlar
todo el proceso, la planificación, naturalmente
la ejecución y también la evaluación, así nadie
nos criticará. Como principio general, cuanta
más gente puedas involucrar en todo el proceso
mejor. Haz un esfuerzo por dar participación a
otros jóvenes durante la planificación y,
especialmente, durante la puesta en práctica de
la reunión.
Si permites que otras personas
participen en decidir el objetivo y los medios y
les das la posibilidad de tomar parte en la
ejecución de la reunión, estas personas
desarrollarán un sentido positivo de "propiedad"
con respecto a la reunión y su involucración y
participación será mucho mayor y mejor.
Finalmente, siempre que sea
posible facilita la participación de los
asistentes a la reunión. Siempre es mucho más
divertido ser un participante activo que un
oyente pasivo. Los riesgos de que los miembros
de la reunión se "desconecten" son mucho menores
cuando han de participar de forma activa y mejor
si es creativa. No pienses que dar participación
consiste en preguntar al final de un mensaje de
70 minutos si alguien tiene alguna pregunta. Lo
más probable es que nadie quiera alargar ni un
minuto más semejante suplicio.
D.
Motivación del líder
Las reuniones son oportunidades
de servicio, nunca han de ser plataformas para
nuestro lucimiento o promoción personal. Un
líder, como ya se ha dicho con anterioridad, ha
de hacer un serio esfuerzo por no monopolizar
las reuniones y ser la estrella de las mismas.
Dar juego a otras personas, como parte de su
aprendizaje y formación para el liderazgo, es
muy importante y necesario. Un líder no ha de
ver los dones y jóvenes emergentes como peligros
para su situación, antes al contrario, ha de
contemplarlos con gozo y sano orgullo de ver que
hay futuro para el grupo.