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(4-XII-1963,
nn. 109-110)
“ la Cuaresma
como el tiempo litúrgico fuerte en el que
los cristianos nos preparamos a celebrar,
“teniendo en cuenta el doble carácter de
este tiempo”, el misterio pascual, mediante
la conversión interior, el recuerdo o la
celebración del Bautismo, la participación
en el sacramento de la Reconciliación ,
participando en las acciones “penitenciales,
individuales y colectivas”.
Elementos
atener en cuenta en la Cuaresma :
Ayuno:
es un sacrificio libre que va hacia la
justicia. Nos muestra la necesidad que
pasan otros. Lo bravo que es tener
hambre, lo difícil acostarse con el
estomago pegado al espinazo. Dejemos a
un lado de utilizar servicios que para
nosotros son comunes. Luz, teléfono,
carro para estar en sintonía con los
excluidos. Pero cuidado con el síndrome
de la abstinencia (mal genio, rabias,
malas palabras) El ayuno que quiere Dios
es la solidaridad. El ayuno era un signo
concreto de fidelidad que buscaba
solidarizarse con el prójimo necesitado.
Limosna:
revisar como está la justicia para con
Dios y para con los otros. No es bien
vista, quien la practica es un tonto.
Cuidado porque “la limosna hace al
mendigo” Aquí, insistimos en que hay que
ayudar al que necesita, además, la
solidaridad es necesaria para evitar la
explotación y buscar la equidad. “Un
pueblo de hermanos no puede permitir que
haya pobres entre ellos (Dt. 15,4) Eso
es la limosna. La motivación es siempre
una: no debe haber pobres porque la
pobreza es mala, y el amor a los pobres
debe ser prioritario. Hacer limosna,
entonces, es un acto de justicia La
práctica de la justicia no puede ser un
show teatral. La limosna no puede ser
hecha para que todos vean cuan justos
somos, sino que debe nacer de una
verdadera fraternidad porque hay un
Padre en el cielo.
Oración:
para que todo árbol crezca necesita
echar buenas raíces. Necesitamos
espacios de oración y descubrir la
riqueza de la soledad tan necesaria para
crecer. Cerremos la puerta para evaluar
nuestros ser y quehacer. Encontrarnos
con nuestro Padre que ve en lo
escondido. La oración es dirigirse
personalmente a Dios. La oración era un
encuentro sincero con Dios para pedirle,
alabarlo o manifestarle nuestro dolor.
El Tiempo de
Cuaresma va desde el miércoles de Ceniza
hasta la Misa de la Cena del Señor
exclusive, y está ordenado a la preparación
de la Pascua. La liturgia cuaresmal prepara
para la celebración del misterio pascual de
la muerte y resurrección de Jesucristo. 40
días del pueblo de Israel por el desierto;
cuarenta días de Jesús en el desierto y los
cuarenta días que la Iglesia nos invita a
preparar la gran fiesta de la Pascua.
Tiene una
duración de cuarenta días.
Comenzando por
la imposición de la ceniza. Se
característica es la penitencia que lo
expresa en sus ritos, cantos y en su color
morado. La penitencia del tiempo cuaresmal
no debe ser sólo interna e individual, sino
también externa y social, por lo que los
obispos de cada región pueden adaptar y
recomendar a todos los fieles estas
prácticas comunitarias que han de estimular
a otras más personales. « Sin embargo - como
dispuso el Concilio Vaticano II - ha de
tenerse en como sagrado el ayuno pascual; ha
de celebrarse en todas partes el Viernes de
Pasión y Muerte del Señor y aún extenderse,
según las circunstancias, al Sábado Santo,
para que de este modo se llegue al gozo del
Domingo de Resurrección, con elevación y
apertura de espíritu » (Sacrosanctum
Concilium n. 10).
Días de
observancia del ayuno y abstinencia
penitencial durante el tiempo de Cuaresma
-Abstinencia: Todos los viernes de Cuaresma
a no ser que coincidan con una solemnidad.
Debe guardarse la abstinencia de carne, o de
otro alimento que haya determinado la
Conferencia Episcopal.
-Ayuno y
Abstinencia: (se observan ambos)
El miércoles
de Ceniza y el Viernes Santo.
La ley
eclesiástica obliga a guardar abstinencia a
los que hayan cumplido catorce años de edad
y a practicar el ayuno, a todos los mayores
de edad (18 años), hasta que hayan cumplido
59 años.
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