Un cántico
de la liturgia de las horas reza así. "porque el pensar que te irás me causa
un terrible miedo, porque yo sin ti me quedo cuando tu sin mi t e vas", hace
cerca de cinco años cuando salí de Colombia, no creí que llegaría a amar tanto
un lugar que ni siquiera existía en mi intelecto. Mucho menos en mi corazón,
y hoy cuando tengo que partir siento el mismo dolor que experimente al dejar
a mi familia y a mis amigos. Igual hoy siento que dejo a mis familias y a mis
amigos. Créanme que los llevo en mi corazón, no es fácil el partir, pero Dios
me brinda una nueva posibilidad de reencontrarme con mi pueblo, un pueblo que
sufre la terrible injusticia de la guerra y quiero compartir un poco su dolor.
Quiero y especialmente necesito que recen mucho por mi y por mi pueblo, se que
lo voy a precisar mas que nunca. Créanme que siempre quise hacer lo mejor, aunque
en muchos de los casos las cosas no salieron como estaban planeadas en primer
lugar porque me equívoco demasiado y segundo porque esa no era la voluntad de
Dios.
Espero que los niños sigan creciendo en santidad y en oportunidades de triunfar,
ojalá sigan conservando el espacio que muchas veces con dolor supieron ganarse,
en ningún momento se nos olvide lo que dice Jesús, "no le impidan a los niños
acercarse a mi" sin niños no hay presente ni futuro tanto en la Iglesia como
en la sociedad.
Jóvenes ustedes tienen en sus manos la enorme posibilidad de ser felices, que
con su trabajo posibiliten un mundo mejor, no gasten sus energías en banalidades
y superficialidades, la Iglesia los necesita ustedes son el aire fresco de la
Iglesia, me pregunto muchas veces que sería de nuestra Iglesia sin su presencia
y les repito una de las frases del Santo padre "no le tengan miedo a la santidad"
ustedes tiene un espacio por nada se lo dejen quitar. A los adultos les quiero
agradecer su paciencia y su comprensión, no fue preciso mucho tiempo para que
entendieran mis limitaciones y así me aceptaron, me sentí muy querido por ustedes
espero sigan edificando con su testimonio la Iglesia de Dios.
A quienes estuvieron desde siempre trabajando codo a codo, minuto a minuto,
sin importar nada, solo les puedo decir gracias y que Dios les bendiga, me enseñaron
lo que es el trabajar sin esperar nada a cambio, rezaré mucho por ustedes y
los llevaré siempre en mi corazón . y a los amigos....que les puedo decir...quiero
pedir prestado del Papa las ultimas Palabras de la Visita a México: "me voy
pero no me voy" los amigos nunca se van, siempre permanecen, estarán siempre
en mi corazón. También quiero pedirles perdón por no haber llenado las expectativas
de muchos de ustedes espero se reintegren a la vida pastoral pues como antes
, hoy la Iglesia precisa de ustedes.
Espero que
todos un día nos podamos encontrar en la Patria celestial, mantengámonos unidos
en la oración y recuerden que para las personas que se aman "ningún lugar está
lejos" En Colombia ustedes tienen un hogar desde ya pueden contar con El. Buenos
mis queridos amigos que Dios los bendiga y los proteja, que El haga brillar
el rostro sobre ustedes y les conceda la paz, y que la protección de la siempre
virgen Maria bajo la advocación d e Guadalupe y Lourdes y que San José siempre
les ayude.
Hasta siempre.