
¿Quien puede arrojar
demonios hoy día?
Cuando Jesús envió a sus discípulos a
predicar, les dio muchos poderes, entre ellos el de arrojar
demonios. Esos poderes continúan hasta hoy en la Iglesia. La Iglesia
católica ha tenido durante siglos el ministerio especial de
“exorcistas”, o personas oficialmente designadas para arrojar
demonios. La acción del hombre en lucha directa contra el espíritu
del mal es algo muy serio y peligroso, ya que se corre un gran
riesgo, por lo que se buscan personas de gran experiencia y
santidad.
Hay todavía muchos demonios en el
mundo, aunque probablemente menos que en tiempos de Jesús, porque el
poder del bien y de la redención de Jesús se van afirmando
gradualmente; pero el demonio y el mal recurren a nuevas formas de
presencia y a nuevos artificios. Hay demonios de egoísmo y maldad,
que son arrojados por la palabra de Jesús, que tiene este poder (Mc
1,21-26); por la lectura y la vivencia de la Sagrada Escritura que
nos ayuda a vencer ciertos tipos de demonios. Otros tipos de
demonios son arrojados por medio de la oración y del ayuno.
Los casos que se mencionan popularmente
como de posesión diabólica, en su mayor parte, no son casos de
intervención directa del demonio, sino que son efectos psicológicos
del mal y del pecado personal y de otros, que puede dejar heridas
muy profundas en el espíritu humano. En estos casos se necesita una
sanción espiritual a través de la oración.