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Renovación
Por: Ernesto
Pérez Torres
Un día la hija en
el deseo de aprender a cocinar observa a su madre preparando los alimentos para
la cena y le pregunta a su madre:
-
¿Mamá, porque tu para hacer el victe le corta las dos
puntas o extremos y luego lo echa al sartén?
-
Es que tu abuela me enseño desde pequeña que para
cocinar el victe le cortara los dos extremos.
Y la hija vuelve y le pregunta:
-
¿Madre, no entiendo para que se le corta los extremos
a la carne?
Su madre al no poder contestar le dice:
-
No se hija, pregúntale a tu abuela.
La hija va y visita a su abuela y le pregunta:
-
¿Abuela, no entiendo porque Mamá para preparar un
victe le corta los dos extremos y lo echa en el sartén? ¿Tú, me puedes
contestar?
-
No se nieta, solo se que yo le corto los dos extremos
y lo pongo al sartén, y así le enseñe a tu madre.
-
¡No entiendo porque le tiene que cortar los extremos!
-
Pregúntale a tu bisabuela que fue quien me enseño a
cocinar.
La nieta va donde su bisabuela y le pregunta:
- Bisabuela ¿porque mi madre y mi
abuela para cocinar un victe le tienen que cortar los dos extremo y luego lo
echan al sartén?
-
Hija, porque yo en mis tiempo lo único que tenia era
un sartén pequeñito y tenia la obligación de cortarle los extremos al victe que
es más grande, pero no entiendo porque tanto tu madre como tu abuela le cortan
los extremos al victe teniendo sartenes grandes y cómodos.
Reflexión:
Tenemos que renovar en ser
criaturas nuevas y no conservar actitudes las cuales te conduce a defectos de
carácter o pecado, debido a que fueron enseñadas o aprendida en forma
irresponsable. Permite que Dios sea tu padre y madre, educando y restaurado tu
vida cuando lo aprendido en tu niñez o juventud no cultiva el espíritu,
llevándote a la habitación sin salida. Por eso joven te pido que en tu barca
nunca navegues cargando este tipo de pertenencia que no edifica o le transporte
a otros aquello que no hace falta o no alimenta el espíritu tuyo o de tu prójimo
(próximo en tu vida), causándote y causándole muerte espiritual donde la
consecuencia es enemistar a tu prójimo con Dios. Corre y arroja este equipaje
al agua y así tu barca no encallara y de tal manera llegaras a puerto seguro.
Te habla alguien que ha navegado y ha
encallado en peligro por no arrojar equipaje que no edifica. Hoy doy gracias a
Dios por haberme alcanzado y como dice el cántico “Pescadores de hombres”, en el
verso “Señor me as mirado a los ojos” llevándome a puerto seguro (la Iglesia)
donde hoy navego con lo que necesito para mi y mi prójimo, encontrado
abastecimiento en mi embarcación cuando mi viaje se torna extenso. Por tanto
uno de los grandes peligros que se comete al no tener a Dios presente es
aprender y hacer sin saber el ¿Por qué? , esto es continuar viviendo sin
aprender ni hacer, llevándote a ser parte de la masa (grupo de capacidad no
pensante, que la ignorancia los lleva a trabajar en el pecado, en muchas
ocasiones por presión de grupo). Solo hasta que
decides aprender a cuestionarte y hacer preguntas, permite que sucedan cambios
en tu vida llevándote a la renovación espiritual. Esta renovación espiritual se
obtiene cuando en esos momentos de aprender y hacer o de confusión y tentación deja que
Dios administre tu vida.
Dios te bendiga e ilumine tu mente y
tu corazón.
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