MIRADA NUEVA:
Hacia una nueva Pastoral Juvenil
Resumen realizado
por Pablo Ginés del documento “Mirada Nova: vers
una nova pastoral de joventut”. Se trata de un
análisis de cómo son los jóvenes y cómo debe ser la
pastoral de la juventud realizado tras 5 años de
trabajo, encuestas, consensos, investigación, etc. por
las diócesis de Cataluña y de Baleares, desde el SIJ
(Secretariado ínter diocesano de Pastoral de Juventud de
Cataluña y Baleares).
Este trabajo puede
servir de ayuda para realizar un análisis de la realidad
juvenil de tu parroquia o diócesis.
VER: ¿Cómo son los jóvenes?
- Les preocupa
su aspecto físico, tanto que están dispuestos a ir a
gimnasios, seguir dietas... Culto al cuerpo.
-Les cuesta
sobreponerse a las frustraciones y a los fracasos,
aceptar que son débiles. La sociedad les prepara para
ser triunfadores, fuertes, guapos... si fracasan lo
esconden, no pueden asumirlo. Además, rodeados de
jóvenes no están acostumbrados a tratar con débiles,
enfermos, ancianos ni moribundos.
-Buscan la
seguridad a través del dinero y los bienes.
-Viven el
presente sin pensar en el futuro. Muchas veces alargan
indefinidamente su adolescencia cuando evitan tomar
decisiones que orienten su vida (casarse, discernir
vocaciones profesionales o religiosas...)
-Los amigos son
muy importantes. Los jóvenes tienen poca autoestima y
necesitan que el grupo les acepte, les proteja, sentirse
acogidos... que el grupo no les señale como raros y
piense bien de ellos.
-Valoran y
viven más los sentimientos y emociones que la razón.
-Empiezan a
menudo a formar parejas sin plantearse un proyecto en
común, sin hablar de su futuro a medio y largo plazo.
Muchos confunden amor y sexo.
-Desean que su
grupo y su pareja les sean fieles, aunque no hablen de
la fidelidad como un valor.
-Pasan poco
tiempo con su familia. En casa con los padres no hay
normas y en cambio sí hay seguridad material y afectiva.
En muchos casos, aunque los padres son más o menos
cristianos, no han transmitido su fe a sus hijos (poca
comunicación profunda con los hijos).
-Estudian más
para sacar notas o títulos que para aprender y formarse.
Eso lleva al individualismo y competitividad.
-Encontrar
trabajo cuesta; pasan por varios trabajos temporales,
poco estables. Esta inestabilidad (“dentro de dos meses
me voy”) les impide madurar y entrar plenamente en el
mundo adulto del trabajo. Por esa inestabilidad, y
porque falta tiempo, tampoco se apuntan a sindicatos, a
asociaciones de estudiantes o de trabajo.
-Tienen cuatro
formas de pasar el tiempo libre que dan lugar a cuatro
tipos de jóvenes:
a)
consumista (son la mayoría, van al centro
comercial a ver una peli, tomar algo y comprar);
b)
asociativo (están en una entidad cultural o
deportiva)
c)
relacional (los que se dedican a quedar
continuamente con sus amigos en un café, en casa de
alguien, en la facultad, al salir del trabajo)
d)
el joven alternativo: son una minoría en la
sociedad, pero son mayoría entre los jóvenes cristianos;
se sienten protagonistas desde el voluntariado, el
excursionismo, el movimiento cristiano, la catequesis,
etc...
-Usan mucho los
medios de comunicación (Internet, SMSs, la televisión,
el video) pero no tienen formación para leerlos
críticamente: no se dan cuenta de que muchos mensajes de
estos medios están manipulados, son incorrectos, etc...
-No les atrae
la política. Nadie les ha enseñado que la política es
servicio al ciudadano y participación de la ciudadanía.
Piensan que la política es la profesión de los políticos,
que son unos señores corruptos, sin ética o aburridos.
Muchos jóvenes cristianos están en movimientos que
quieren cambiar el mundo... pero sin darse cuenta que
estos cambios implican pasar por la política.
-Valores: lo
que los jóvenes llaman “ser normal” es lo que en
sociología se llama ser “liberal”: hacer lo que quiera
mientras no moleste a nadie.
a)
tolerancia hacia personas y opiniones
b)
respeto al otro, pero miedo a debatir en
profundidad sus ideas (o las nuestras)
c)
libertad individual
d)
progreso (la idea de que los cambios, vete a
saber por qué, serán para mejor, no para peor)
e)
la razón no es para cuestionarse cosas
filosóficas (como la dignidad del ser humano), sino para
conseguir cosas prácticas (inventar nuevas tecnologías,
medicinas, etc...)
-La experiencia
religiosa de los adultos que conocen no les dice nada (o
quizá los adultos que conocen no han tenido experiencia
religiosa, o si la han tenido no se la han sabido
comunicar... o simplemente, se la han comunicado pero no
les ha impactado).
-Hay cierta
búsqueda espiritual: no saben de cristianismo, pero si
les hablas de budismo te escuchan con interés.
-Muchos jóvenes
cristianos viven los sacramentos y los valores
cristianos (comulgan y no se acuestan con su novia/o,
por ejemplo) pero no saben decir por qué, no saben dar
razón argumentada.
-Muchos jóvenes
cristianos valoran más la oración que la Eucaristía:
algunos que no van a misa van a grupos de oración porque
en el grupo se encuentran bien.
-Muchos jóvenes
cristianos están en su movimiento o grupo pero no asumen
la totalidad de la propuesta de la Iglesia (quizá porque
nadie se la ha explicado bien), y poco a poco pueden ir
separándose de ella.
-Prefieren y
disfrutan más las actividades puntuales (ir a una
manifestación, ir a un retiro o una jornada, ser
voluntario una tarde o un verano) que el compromiso de
afiliarse al sindicato, al partido o a la asociación, o
apuntarse a un proyecto a largo plazo.
-Los que están
en movimientos ven que sus acciones tienen efectos
concretos en campañas concretas (solidarias, sociales,
evangelizadoras) y eso les anima a tomar
responsabilidades.
JUZGAR: MARCO GENERAL QUE DEBERÍA TENER UNA PASTORAL DE
JÓVENES
La Pastoral
Juvenil pide una pastoral misionera que proponga el
primer anuncio de Jesucristo (Kerygma).
Los animadores
deben estar muy presentes, muy al alcance de cada joven,
que les pueda enviar SMSs, visitarle en cualquier
momento, mandarle mails...
Los jóvenes
deben ser protagonistas: darles responsabilidades.
Será pastoral
de desplazamiento: ir a donde esté el joven (al futbol,
la discoteca, donde sea)...
5 líneas a
seguir en la Pastoral con Jóvenes.
1)
El joven pide una serie de cosas que la Pastoral
debe darle: SEGURIDAD (por ejemplo, un grupo o comunidad
vivida se la da), LIBERTAD PERSONAL (de poder expresarse,
por ejemplo), AUTONOMÍA (tener unas responsabilidades
que pueda ejercer), AUTOESTIMA y DIGNIDAD, todo referido
a los valores cristianos.
2)
PERSONALIZACIÓN: cada joven es distinto, los
catequistas o líderes animadores han de trabajar con
cada uno, no con “el grupo”. Cada uno tiene su ritmo. El
grupo debe combinar puntos pastorales fuertes y cortos
(un retiro, el Papa en Cuatro Vientos, un viaje a Taizé)
con la cotidianidad, los encuentros normales de cada mes
o cada semana. Hemos de ser flexibles y adaptarnos a los
jóvenes.
3)
EL GRUPO: la pastoral con jóvenes pasa,
obligatoriamente por el grupo. En el grupo debe haber
acogida, diálogo, experiencia, búsqueda interior,
apertura a los demás, acción y servicio, oración,
celebración, discernimiento. En el grupo el joven se
pregunta “¿qué quiere Dios de mi vida?”. Y finalmente,
respondiendo a Dios, debe llevar a un compromiso.
4)
JESÚS es el modelo a seguir en la acción
solidaria, pero también es la respuesta a nuestras
necesidades espirituales.
5)
LA IGLESIA: la pastoral de jóvenes debe
evangelizar mediante testimonios y el anuncio explícito
de Jesucristo. Ha de animar a la contemplación para que
los jóvenes crezcan interiormente y en su relación con
Dios. Y favorecer la celebración comunitaria.
ACTUAR: Pistas
pastorales
Paso 1: convocar a jóvenes a algo que tú organizas
-
¿A qué jóvenes te diriges? ¿Universitarios
intelectualillos o currantes del barrio? Que tu tema
les interese.
-
Que en el acto los jóvenes no
sean espectadores pasivos: deben poder hacer algo.
Además, debes tener jóvenes en el equipo organizador,
en la presentación del acto, etc... Ha de ser algo
de jóvenes para jóvenes.
-
En el primer encuentro debes
ofrecer cosas que partan de los valores clave de los
jóvenes (deporte, música, tolerancia, acción de
voluntariado...)
-
Para primeras convocatorias, no
ofrezcas un proceso, sino una actividad puntual en
la que se encuentren bien, hagan amigos, se sientan
aceptados y puedan hablar con sinceridad. Por
ejemplo: SÍ “Festival Joven Música Cristiana: dos
días para compartir música y danza para Él”.
Pero NO “Ven a formar un grupo cristiano con
nosotros para este curso 2003-2004”. Lo de
formar grupo ya lo harás con los que vengan al
festival de música y danza y les guste.
Paso 2: consolidar el grupo
Cuando ya
tienes un grupo de jóvenes que vinieron a tu acto de
convocatoria para algo concreto, los sigues llamando
para más cosas. Así formas tu grupo.
-
El grupo debe estar abierto:
sus actos deben ser convocatorias constantes para
que vengan más jóvenes.
-
Desde el principio, dejar claro
que es grupo cristiano y que Cristo es el centro y
que lo proponemos como respuesta.
-
Conducirles de la pregunta
humana (“¿cómo pudo ese cerdo hacerme eso a mi?”) a
la pregunta religiosa (“¿debo perdonarle?”, “¿cómo
puedo perdonarle?”, “¿por qué Dios permitió que me
pasara, qué me dice con esto?, ¿qué piensa Dios de
esto?, ¿qué haría Jesús?”).
En el grupo se
han de trabajar estas cosas:
-
Espacios de silencio y oración
para encontrarnos personalmente con Cristo
-
Biblia y estudio del evangelio
para conocer mejor a Jesús
-
Formación cristiana clara y
realista: no dar por supuesto que se saben el Credo,
ni que Dios es Trino, ni que Cristo es Dios, ni que
tal o cual cosa son pecados, etc...Es muy posible
que muchos no lo sepan.
-
Pedir coherencia de vida: vivir
como cristiano
-
Celebraciones y sacramentos,
sin separarlos de la vida.
-
Descubrir a Dios en sus vidas.
-
Voluntariado o acción social o
política... pero siempre por amor y referencia a
Cristo
Cosas muy
eficaces:
-
los testimonios de otras
personas: “Dios hizo esto en mi vida...”
-
las experiencias concretas de
vida de fe: “... y en Taizé ante la cruz noté que
Dios me amaba”.
Paso 3: optar, comprometerse a una militancia, a una
vocación (llamado de Dios), a un ministerio
Los animadores
deben ayudar a que los jóvenes en esta etapa mejoren más
su formación cristiana, se comprometan en la parroquia,
el movimiento... Que el joven escuche a ver qué le pide
Dios, que el joven concrete un proyecto de vida personal
(“pues yo quiero casarme...”).
METODOLOGÍA
-
Usar la danza, la narración y
cuento, el teatro, el mimo...
-
Usar las nuevas tecnologías
(PowerPoint, video, Chat, e-mail, SMSs,
Messenger...)
-
Usar una comunicación más
emocional que racional
-
Emplear el lenguaje simbólico:
iconos tradicionales, logotipos modernos y
expresiones de la Biblia muy visuales que siguen
funcionando si se explican: el León de Judá, el
Cordero Inmolado, todo el Apocalipsis (explicado)...
-
Usar espacios sencillos y
acogedores
-
Explicar casos concretos
vividos (“ a mí me pasó esto...”) y al final le
pones nombre (“y eso que me pasó es lo que se llama
caminar en Fe”).
-
Mucha, mucha, mucha
conversación en profundidad con los jóvenes y entre
ellos; que compartan lo que viven, sienten,
disfrutan...
-
Promover mucho la comunicación,
las relaciones interpersonales serias
-
Dar muchos testimonios y menos
discurso teórico
-
Incorporar el acompañamiento
personal: el monitor puede acompañar a todos sus
jóvenes, pero también puede designarse que Fulanito
acompañe a Menganito, que se acompañen entre ellos
EL ANIMADOR /
FORMADOR / LÍDER
Debe ser una
persona adulta en la fe, que se sienta llamada por Dios
y que tenga este don. Hay que potenciar:
1.- La
formación cristiana de los animadores, más personalizada
2.-
Acompañarlos en su vida de fe y personal (animar a los
animadores)
3.- Alimentar
su sentido de pertenencia a la Iglesia (no es un gurú ni
un francotirador)