ORIGEN E HISTORIA DE LOS CURSILLOS DE
CRISTIANDAD
1.- ¿Donde nacieron los Cursillos de Cristiandad?
Los Cursillos de Cristiandad nacieron en
la Diócesis de Mallorca (España), en el Monasterio
de San Honorato del Monte Luliano de Randa, donde,
después de varios ensayos, se dio el primer Cursillo
de Cristiandad el día 7 de enero de 1949.
Previamente se habían celebrado seis
“Cursillos para Adelantados de Peregrinos”, con el
fin de preparar a los jóvenes que habían de tomar
parte en la peregrinación nacional a Santiago de
Compostela, organizada por el Consejo Superior de
los Jóvenes de Acción Católica. Luego se
organizaron cinco “Cursillos de jefes de
Peregrinos”, y, por fin, de aquellas experiencias,
francamente optimistas y fructuosas, nacieron los
Cursillos de Cristiandad.
2.- ¿Quién los fundó?
Los Cursillos de Cristiandad no tienen autor, sino
autores; así nacieron, así continuaron a lo largo de
sus varias etapas de crecimiento, desarrollo y
expansión. Eso dice Monseñor Hervás; pero la
realidad es que cuando, pletórico de experiencias
sacerdotales en todos los campos de la Pastoral,
llego a Palma para hacerse cargo del gobierno de la
diócesis de Mallorca, se trazó un programa de
actuaciones, en el que figuraba como primer objetivo
el preparar conscientemente el equipo de sus más
inmediatos colaboradores. Con este propósito no
tardó en tener a su lado un grupo de sacerdotes y
seglares que, bajo su dirección, aliento y
vigilancia, se dedicasen a buscar los medios más
conducentes para realizar el programa pastoral del
Obispo. De esa inquietud, encarnada principalmente
en los Consiliarios y en los Dirigentes de los
Jóvenes de Acción Católica, nacieron los Cursillos
de Cristiandad.
3-¿Hubo algún signo extraordinario en el nacimiento
de los Cursillos?
Los Cursillos de Cristiandad no fueron fruto de
acaso, como un lance de juego de azar, ni mucho
menos una iluminación o revelación bajada del cielo,
sino el resultado de una larga preparación, remota y
próxima, después de variadas experiencias y trabajos
de un equipo de eclesiásticos y seglares. En el
nacimiento de los Cursillos no presidió la
improvisación, sino la preparación, no el acaso,
sino la búsqueda ansiosa; no una revelación divina,
sino el soplo de Espíritu Santo, que dirige, guía y
perfecciona a su Iglesia, renovando la faz de la
tierra.
4.- ¿Por qué se llaman Cursillos de Cristiandad?
Se llaman Cursillos, diminutivo de
curso, para significar el plazo breve, cortísimo, de
tres días solamente, en que se dan de forma
intensiva y vivencial las lecciones o conferencias
que abarca.
Al principio se llamaron Cursillos de
Conquista. No se había dado aun con la palabra
justa; pero un día, en una de la Asambleas
Diocesanas de la Juventud de Acción Católica,
Monseñor Hervás, recogiendo la significación que Pio
XI y Pio XII habían dado a este vocablo, les puso el
nombre de Cursillos de Cristiandad.
La palabra flotaba en el ambiente. Pio XI
había expresado su deseo de “construir una
cristiandad, ejemplo y guía para el mundo
profundamente enfermo”, y Pio XII había hablado
varias veces de la necesidad de “hacer Cristiandad,
de estructurar Cristiandad, vertebrar Cristiandad.
Esta era, pues, la palabra justa que debía añadirse
como apellido a los Cursillos, que no pretendían
otra cosa que renovar cristianamente la sociedad.
Tomado del libro MEMORIAL DEL PEREGRINO secretariado
nacional de cursillos de cristiandad págs.13 -15
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